Sobre mí

¡Saludos!

Si estás leyendo esto puede ser por dos razones: interés académico o cotilleo.

Quiero que sepas que eres bienvenido por cualquiera de las dos. Esta es tu casa.

Dicho esto, mi nombre es David, aunque una vez un sabio decidió que necesitaba un nombre artístico, así que desde su originalidad eligió uno por mi: Stewart David. Los motivos… solo los conocemos él y yo.

Nací en Segovia un 9 de agosto de 1990, adelantándome a mi tiempo en un mes. Enseguida, en cuanto que mis manos pudieron sujetar algo con suficiente fuerza, tuve un libro en mis manos. Uno de estos pequeños libros de ducha para niños.

De ahí pasé a los tebeos. Recuerdo con especial cariño las visitas de ese mismo sabio que antes mencionaba, pues siempre venía con un nuevo tebeo bajo el brazo, uno que apenas me duraba una sentada. Aún los tengo en mi estantería, impolutos como el primer día.

Unos pocos años más tarde me lancé con pequeñas novelas, generalmente de esa serie tan conocida de libros con portadas naranjas que seguro conocéis. Una anécdota que siempre recuerdo es a una de mis primas comprando uno de esos libros para uno de mis cumpleaños. «Quiero un libro para mi primo pequeño», dijo. La dependienta le preguntó mi edad y cuando empezó a darle opciones, mi prima se rio. «Tiene ocho años, pero necesito algo para uno de doce».

Pronto, empecé a leer fantasía. Harry Potter, por supuesto. Pero para entonces ya me había leído El señor de los anillos, con doce años, antes incluso de ver la gran adaptación que Peter Jackson convirtió en lo que considero la gran obra maestra de la fantasía épica del cine.

Y es que es mi género favorito, sin duda alguna. Aunque con el paso de los años perdí el hábito tan brutal de lectura (crecemos en edad y responsabilidades), seguí con los libros. Aprovechaba los largos viajes a la universidad, de más de una hora, para leer Canción de hielo y fuego (a ver si termina la saga de una vez).

Tampoco es extraño que utilizara una parte de mi primera extra de junio en el trabajo para comprarme todos los libros publicados del universo de World of Warcraft. Porque sí, es mi otra pasión: los videojuegos. Llamadme loco, pero es el arte moderno. Al menos, así lo concibo yo.

Y ahora, en la actualidad, me hallo inmerso en el Cosmere de Brandon Sanderson. No hay mucho más que decir: es un genio con todas las letras.

¿Próximas lecturas? Sí, unas cuantas en camino: la saga del Brujo de Andrzej Sapkowski (vista la serie y terminados los videojuegos, es de justicia que por fin me lea todas las novelas) y La rueda del tiempo de Robert Jordan.

Creo que con toda esta enumeración comprenderéis que me gusta escribir. Desde pequeño creaba pequeñas historias con Power Point y siempre que en el instituto había algún concurso de escritura participaba con gusto.

Así que un día me decidí y comencé a crear mi mundo. Y a llenarlo de historia (y de historias). Consecuencia de ello es la saga que viene en camino, que ya tiene su primera parte a punto de publicarse (escribo esto en septiembre de 2023) y de la cual estoy orgulloso. Bueno, todo lo orgulloso que puede estar un escritor de su obra. Siempre somos nuestros primeros haters.

Espero que os guste y que la disfrutéis tanto como yo.

Y sin más dilación, me despido.

Por cierto, aquí tenéis mi cara, por si habéis entrado aquí por la segunda de las dos opciones.

Web construida con WordPress.com.

Subir ↑